¿Cómo crear una buena relación con mi trabajadora (nana)?

Si estás aquí, es porque seguramente te encuentras en proceso de búsqueda o de contratación de una trabajadora para tu hogar, lo cual implica estar pactando un acuerdo entre personas.

Esto puede sonar un poco obvio en un principio, pero debemos tener presente que estamos dejando en manos de una persona igual que nosotros, la tarea de organizar y realizar las labores domésticas que no podemos hacer, ya sea por tiempo dedicado a otras actividades como nuestro propio empleo, o simplemente por comodidad personal. Lo importante aquí es que se trata de un ser humano, con sus propios afectos, gustos y necesidades que son independientes de las nuestras, quien tendrá esta enorme responsabilidad la cual además se torna vital para nuestra calidad de vida.

La importancia de tener esto presente, radica en el objetivo que debiese tener todo empleador para con sus empleados, que es construir relaciones estables, amenas y duraderas; que de por sí logren sacar lo mejor de ambas partes en una relación laboral.

Nuestra intención como Agencia, es crear relaciones duraderas y formar lazos de confianza entre dos personas que se necesitan mutuamente. Por esta razón, es que queremos compartir una serie de tips o consejos, que ayudarán a conseguir que desarrollemos una relación donde ambas partes se sientan cómodas y disfruten la una de la otra.

Para lograr establecer una buena relación entre empleador y trabajador, en primer lugar sugerimos a nuestros clientes que adopten una actitud de empatía y colaboración respecto a la nueva trabajadora que comenzará a realizar las funciones en sus hogares.

Esto quiere decir, que debemos crear como empleadores, estrategias que permitan brindar un mayor nivel de confianza y confort al trabajador, como por ejemplo:
1. Establecer medios para que pueda existir un canal de retroalimentación de la experiencia laboral que se está llevando a cabo. Facilitando así la posibilidad de que se exprese en la relación cualquier situación que genere incomodidad en alguna de las partes. Ya sea por el desempeño del trabajador, o referente al trato que ha percibido el empleado al llevar a cabo sus funciones. Esto es muy importante, ya que no todas las personas poseemos las herramientas de comunicación necesarias para dar una opinión coherente y respetuosa, siendo esta muchas veces la razón de malos entendidos, o explosiones de ira por alguna de las partes, que no logró contener la presión emocional que llevaba dentro y la expresó de mala manera, o en un mal momento.
2. Ofrecer bonos por desempeño cada cierto tiempo, y junto con esto debemos establecer metas concretas para lograr cumplir los objetivos. Los cuales pueden ser: cumplir todos los días con el horario de entrada, o algo por el estilo.
3. Establecer lo que conocemos como cultura de la eficiencia, es decir, dar cierta libertad al trabajador para que pueda él mismo organizar sus tiempos de trabajo en cuanto a las labores encomendadas, si es que así lo prefiere. En este sentido siempre es aconsejable preguntar al trabajador si le es más cómodo que le brindemos una lista con las tareas diarias, o un cronograma semanal de actividades donde pueda ir variando el orden de las mismas, acomodándolas a sus propios ritmos y estrategias, en pos de la eficiencia laboral.

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